En el mes de diciembre tras unos
días de lluvia, la primera vía del día en Poo “La Pudi ”, chapando la reunión
con la cuerda en la mano, la última cinta sin chapar, se me rompe el canto del
que estoy agarrado, llego a la segunda chapa, todo el vuelo cabeza abajo ya que
al tener la cuerda en la mano y la postura de chapar, hizo que voltease desde
un principio. En esas décimas de segundo, o ese segundo que dura la caída, da
tiempo a pensar, es curioso. A Canto la subo hasta la primera chapa, al menos
la había chapado, mi cabeza casi pega con la suya.
| Este sábado en Pelúgano, antes del diluvio. |
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| El que no lleva casco, el que escribe, en el año 90. |
| Casi es el mismo lugar, 10m a la izquierda, 22 años después |
Cuando empecé a escalar en el
monte, tampoco llevábamos casco, éramos muy “friquis”, el casco para los
puretas del Ao, era el mantra. Sin embargo, desde el año 92, también por una movida similar a
la que cuento arriba, pero escalando en el monte, el casco siempre me acompaña
en mis escaladas alpinas, creo que desde ahora, también me acompañará escalando
en deportiva.
La imagen de abajo es del año 92 en el Midi, la vía Flip Matinal, el casco es uno que me pasó mi amigo Miguel.
Este finde, tras escalar el sábado en Pelúgano, nos fuimos a Redes, al día siguiente así amaneció en Soto de Agues, nos marchamos a correr a la costa.
Tras correr, nos encontramos con Mario, con la persona con la que escalé Flip Matinal en el Midi y que hacía más de seis meses que no lo veía, nos divertimos hablando un buen rato en el bar.





